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chequia4 Mi Mundial: Nuestro secreto

Quiero aprovechar esta oportunidad que me brinda Gigantes –unas de mis publicaciones de referencia desde hace más de 20 años- para dar mi visión sobre la maravillosa experiencia que hemos vivido en el Mundial de Turquía.

Y, en esta ocasión, me vais a permitir que empiece por el final. El pasado ya es historia. Una historia maravillosa pero en nuestro diccionario la autocomplacencia no tiene sitio. Así que prefiero empezar por el presente.

Aún tardaremos un tiempo en poner en valor lo logrado este verano. Ha sido un campeonato intenso y muy rápido. Con un sistema de juego que no nos beneficiaba, pero mientras que llega el momento de darnos cuenta de lo que hemos logrado me gustaría hablaros de lo que siento en estos momentos y de lo que me gustaría transmitir a mi equipo. Y cuando hablo de equipo me refiero a todos. Medios de comunicación, dirigentes, aficionados, patrocinadores instituciones y, por supuesto, compañeros del cuerpo técnico y jugadoras, lo más importante.

Siento que este grupo siempre tiene la sensación de estar llegando, nunca de haber llegado. Creo que la grandeza para un equipo está más en el camino que en la meta y chicas: aún no hemos terminado nuestro trabajo.

Esta medalla de plata ha sido sólo una etapa más de un camino que comenzó en Nordlingen (Alemania) donde conseguimos salir del pozo del Preuropeo en 2012 y ganarnos el derecho a competir en el EuroBasket de Francia mientras que veíamos los Juegos Olímpicos de Londres por la tele con impotencia.

Para nosotras ese logro –que sin duda tuvo un gran mérito- no fue más que un impulso para seguir trabajando sin dar nada por supuesto. Pusimos el contador a cero. Respetamos al máximo a todos los rivales porque demostrar que eres mejor que otro equipo sólo hay una forma de hacerlo: en la cancha.

Así superamos a rivales que sobre el papel tenían mejores jugadoras que nosotras, pero que como equipo no lograron superarnos. Allí nació el espíritu de las ‘moscas cojoneras’ acuñado brillantemente por Elisa Aguilar y sus inolvidables arengas en los autobuses antes de los partidos. Su compañera de fatigas, la gran Amaya Valdemoro, y ella pusieron el mejor broche a sus espectaculares carreras con una medalla de Oro para el recuerdo pero no estábamos totalmente satisfechas. Queríamos más

Comenzamos la preparación de este verano cuestionándonos todo. Con mucho dolor tuvimos que hacer cambios, decidir descartes y trabajar en una nueva versión del equipo. ¡Qué difícil es hacerlo cuando partes del éxito!. Pero “ganar después de ganar” es una de mis obsesiones y la grandeza que tiene nuestro baloncesto es que manejamos un grupo amplio de jugadoras que están en la órbita de la Selección y que saben que en cualquier momento pueden volver a entrar en el equipo. Por desgracia no podemos llevar a 20 jugadoras a un campeonato.

Así llegamos a Turquía donde nuestro primer objetivo fue perseguir la felicidad sobre una cancha de baloncesto. Y sentimos que a ella sólo se puede llegar desde el trabajo en equipo. Desde el “yo al servicio del nosotras”.

Algunos y algunas me llamaban llorón por mis declaraciones tras conocer el resultado del sorteo. Pero sigo pensando sinceramente que podíamos haber perdido contra cualquiera de los tres rivales de la primera fase. Japón, Brasil y República Checa son tres equipazos y los que visteis los partidos –gracias por estar ahí- comprobaríais lo que nos costó sacarlos adelante. Los amplios resultados finales se debieron al hambre y ambición de unas jugadoras irrepetibles que capitanea con maestría Laia Palau. Una jugadora con una personalidad que me encanta y que encarna los valores de humildad y trabajo que siempre me gustaría tener en un equipo.

La historia delos cruces supuso dar un paso más. Ahí el equipo creció para hacerse cada día más grande. Gracias al apoyo de Ana Muñoz que nos motivó con sus palabras tras los cuartos de final, de José Luis Sáez que estuvo con nosotros desde el primer día, lo que nos llenó de orgullo y de responsabilidad, de Ángel Palmi que, con discreción, siempre tuvo la palabra justa en el momento preciso y de todos los que de una forma u otra tuvieron la gentileza de apoyarnos desde Turquía o desde la distancia tras seguirnos a través de las retransmisiones de Teledeporte. A todos os estamos agradecidos y a todos os hicimos partícipes de este camino.

Mención especial me gustaría reservar para los medios de comunicación. Empezando por los que estuvisteis allí con nosotros –Ricardo, Alex, Javi, Sergio y Elena- y siguiendo por todos los que nos seguisteis en la distancia. Opinando libremente. Sea cual sea vuestra opinión. Para nosotros que os ocupéis del Baloncesto Femenino es ya una victoria y queremos que sigáis haciéndolo porque trabajaremos para volver a ilusionaros con nuestro juego.

Así, tras superar a dos potencias como China y Turquía ante 10.000 espectadores, y sintiendo el impulso de la historia del Baloncesto Femenino español llegamos a la final contra el mejor equipo de la historia. El auténtico “Dream Team” americano. Un equipo a la altura de la selección del 92 masculina con dos de las mejores jugadoras de la historia –para mí oore y Taurasi son las mejores- jugando juntas y un equipo legendario con un grandísimo entrenador en la banda.

No pudimos competir como nos hubiera gustado. Un mal inicio nos privó de crearles los problemas que habíamos planificado. Pero el deporte es así. No bajamos los brazos y peleamos hasta el final. El resultado sólo fue una prueba de que nos queda un largo camino por delante.

El próximo año volveremos a empezar en el Eurobasket de 2015. No sé qué resultado obtendremos pero lo que sí sé es que volveremos a trabajar para buscar la excelencia. Estamos deseando que llegue ese momento porque nuestro equipo es una familia. No es un tópico.  Que una serie de profesionales como los que han coincidido en la selección trabajen con la generosidad y entrega que lo han hecho es para mí el principal aval y motivación para volver a intentarlo. Es la base para encontrar la felicidad a la que todos aspiramos y que muy pocos llegan a conocer. Es nuestro secreto

Artículo publicado en la Revista Gigantes. Número 1430. Octubre 2014

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luci Entrenar a Mujeres

Llevo 14 años de profesional y nunca he tenido problemas por estas cosas. Se lleva con normalidad. La validez para un puesto así se juzga por la capacitación de la persona no por su género.  Para tener éxito como entrenador influyen factores como la eficacia, el trabajo o incluso el factor suerte no que el elegido sea hombre o mujer.

Estas cosas se confunden un poco y se han podido malinterpretar las palabras de Toni Nadal. Cuando estas entrenando no piensas en este tema y además hay un código que yo sigo con hombres y con mujeres. Cuando acaba un partido no entres al vestuario porque pueden o puedes decir algo en caliente de lo que te arrepientas. Las instrucciones en el vestuario se dan antes del partido o al descanso.

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untitled Las formulas del éxito… inercias ganadoras

Partiendo de la base, que cada situación es diferente, que cada caso requiere tratamientos parecidos, pero siempre con matices y que además no hay recetas mágicas, intentaré nombrar puntos que creo importantes, y que al menos estos años  han funcionado para que en algún momento se oiga ese "click" que tanto esperamos durante toda la temporada los entrenadores, y que no sabemos cuándo ni cómo, pero que a veces se produce, y comienzan los automatismos en todo, la inercia exponencial de las dinámicas ganadoras, la alquimia que vuelve lo intangible en tangible, en fin, el compromiso, la ilusión, junto con el talento y el trabajo, se convierten en inercias ganadoras:

  1. Gran parte del éxito se produce fichando adecuadamente, tanto jugadores de rol, que soportan la estructura, que combinen perfectamente con los jugadores que marcan diferencias... El famoso puzle. Ejemplo, a veces me preguntan cómo trabajo el rebote ofensivo, yo siempre respondo que en mayo-junio, y enseguida me comentan, ah! en post-temporada, la respuesta es no, lo trabajo...fichando gente que vaya al rebote ofensivo...sic.
  2. La pretemporada es muy importante, no solo en aspectos tácticos o físicos, ya sabemos que en este tiempo se introduce casi toda la base que nos regulara el resto de la temporada, sino, y creo que muy importante, en el conocimiento mutuo, creación de canales y complicidad, transmitiéndonos, necesidades, y deseos, un feedback, clave. Hace tiempo que se inventó el "coaching", nosotros lo llamábamos comunicación y empatía.
  3. La creación de un estilo de juego, ADAPTÁNDOLO A LOS JUGADORES QUE TIENES, que esté por encima de los sistemas de ataque o de defensa. Creación de una identidad, premiando la iniciativa y fomentando el talento, aspectos clave donde agarrarte en las situaciones de máximo estrés, creación de una marca, de un ADN, que te da seguridad, confianza y dudas en el rival..
  4.  Inculcar la idea del " yo al servicio del nosotros" , sumar egos, para restar egoísmos, tener claro que nada ni nadie está por encima del equipo, QUE UN MARAVILLOSO JUGADOR ,NO PUEDE SOLO CONTRA UN GRAN EQUIPO.
  5. Gran trabajo global táctico que nos permita, sin abandonar nuestro estilo, plantear diferentes matices tácticos, sobre todo en defensa, a los diferentes rivales, eso te permite tener y hacer, diferentes planes de partido, teniendo, flexibilidad en los mismos, creciendo exponencialmente, en lectura y en confianza.
  6.  Definición de roles desde el principio, sin cortar las alas, pero asumidos con absoluta claridad, además transmitir al jugador que lo más importante del juego es el, y que nosotros estamos para ayudarlo, somos sus "asesores" de confianza.
  7.  La suerte de los campeones... o algo parecido...
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presentacion El yo al servicio del nosotros y el Método FEB

Muchas veces hemos ganado títulos sin tener el mejor roster pero sí teniendo el mejor equipo. Esto se logra escuchando mucho a las jugadoras. Hay que saber cómo piensan. Que estén implicadas y que cada una esté preparada para asumir su responsabilidad en el momento de la verdad. Siempre me han dicho que soy accesible y no me ha ido mal así. La accesibilidad es una forma de ganarte el respeto no de perderlo.

Otra de las claves de este rendimiento en las selecciones es denominado Método FEB. Que no es otra cosa  que aglutinar el gran trabajo de clubes, directivos de la federación capitaneando la nave Angel Palmi y José Luis Sáez.

Físicamente somos peores pero nosotros con 10-11 años ya hacemos, por ejemplo, campeonatos de España donde se buscan los niños y niñas con más talento que ya compiten por ganar a esas edades. A partir de ahí la FEB coge a las 30 mejores a las que sigue y con las que se hace una tercera criba. A competir sólo se aprende a base de intentarlo. Cuando otros países empiezan con 14 años nosotros ya les llevamos ventaja. Ahí reside la famosa furia española…

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4 La importancia de disfrutar en el camino

Llevo entrenando desde el 86 y 87. 2001 empecé como profesional. Comencé en LF2 y me llegó la oferta de salamanca tras ser subcampeones del Mundo U19 en Tailandia. Ganamos la Supercopa al Ros en su campo, la Liga en su campo y la Cipa de Europa tras eliminarlos en semifinales y a un equipo ruso.

Al año siguiente la Supercopa de Europa y la Copa de la Reina con lo que conquistamos todos los títulos. Además ganamos el EuroBasket U20 a Rusia en Serbia y a mi agente le llegan ofertas de Rusia y de China. Pensaba que era broma cuando estaba ya con la Selección Absoluta en el Preeuropeo y era un reto además de una vivencia única. Así que me lancé a la aventura. Después ya ganamos la medalla de Oro con la Selección absoluta y un nuevo título de liga en China. Que dure la ola y disfrutar el camino. La meta no es lo importante sino disfrutar el camino.

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1359222950354 El estilo de trabajo en China

Ellos priman la cantidad y volumen de trabajo sobre la calidad. Cuando planteas un entrenamiento invisible no se lo creen. Allí hay que entrenar mañana, tarde y noche. No te escuchan. Hacen como si te escucharan pero en realidad los que toman las decisiones no. En público no puedes llevarle la contraria al propietario o al director deportivo. Y en privado también les cuesta.

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